Los servicios aduaneros de Hong Kong descubrieron en abril del 2020 un contrabando de 26 toneladas (26.000 kilos) de aletas de tiburón pertenecientes a unos 38.500 escualos en dos contenedores procedentes de Ecuador. La nota la destaca el sitio de noticias ambientales Mongabay.

Había 13 toneladas de aletas en cada contenedor, la mayoría procedía de tiburones zorro o sedosos, dos especies vulnerables, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. La carga se valoró el $ 1,1 millones.

Las poblaciones de tiburones fueron diezmadas en las últimas décadas, sobre todo por la pesca para el consumo. La recuperación de aletas suele consistir en la pesca de peces, el corte de las aletas y la liberación de los peces mutilados al agua.

Las aletas secas se venden a precios altos para ser utilizadas en sopas muy populares en el sur de China. La venta y el consumo de aletas de tiburón no son ilegales en Hong Kong, pero los comercios deben tener una licencia.

Científicos y activistas han mostrado preocupación por el lento avance de la investigación en el sistema judicial para sancionar a los responsables. En junio, la Subsecretaría de Recursos Pesqueros sancionó como implicada en infracción pesquera, con lo máximo que le permite la ley, a la persona involucrada en el decomiso.

Según información recabada por el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAAE) -que luego fue puesta a disposición de la Fiscalía, y a la que tuvo acceso el portal Mongabay Latam- la empresa ecuatoriana FishChoez & Villegas S. A. solicitó a las autoridades ambientales un permiso para exportar una carga que, según el documento del MAAE y las autoridades en función dentro del ministerio en ese momento, coincide con la que fue decomisada en Hong Kong.

En la solicitud de exportación que recibieron las autoridades ambientales ecuatorianas el 1 de julio de 2020, Humboldt Cañizares, por ese entonces abogado de la empresa FishChoez & Villegas S. A., le pedía a la Autoridad Administrativa del Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que es parte del MAAE, que le autorice la exportación de tres contenedores de “pescado seco e incluso aletas de tiburón”.

No obstante esta solicitud era extemporánea, ya que los contenedores para los cuales la empresa pretendía obtener permisos salieron de Ecuador y llegaron a Hong Kong en enero de 2020. Oficiales de aduanas descubrieron la carga del primer contenedor el 30 de abril de 2020, cuatro días después se abrió el segundo.

Al ser los tiburones zorro y sedoso dos especies vulnerables, para su exportación se requiere de un permiso emitido por la Cites del país de origen, en este caso de Ecuador. El permiso se tramita antes de la exportación, ya que la especie vulnerable debe ser sometida a un estudio para conocer su estado y determinar si es posible extraerla sin riesgo. Solo después de esto se podrá asignar una cuota de exportación.

Además, junto con la solicitud extemporánea -que finalmente fue rechazada el 1 de agosto de 2020-, la empresa adjuntó documentos que permitieron identificar que el permiso que esta pretendía conseguir coincidía con la carga que había sido decomisada en abril en Hong Kong, detalla Mongabay Latam con base en la información del MAAE.

Así también, se indica que la empresa en cuestión había adjuntado las guías de movilización de la Subsecretaría de Recursos Pesqueros, las que permiten transportar el recurso marino dentro del país, y dos guías de carga o Draft, documentos utilizados para la exportación.

Según Andrés Delgado, quien para ese entonces era coordinador jurídico del MAAE y estuvo a cargo de derivar toda la información recabada por el ministerio a la Fiscalía, estas guías de carga permitieron confirmar que se trataba del mismo cargamento que ya había sido identificado antes por las autoridades como el decomisado en Asia.

Washington Chóez, representante legal de FishChoez & Villegas S. A., indicó al portal Mongabay no tener conocimiento sobre estos hechos y no conocer ni a Cañizares -quien dijo ya no ser abogado de la empresa- ni al exportador Joel Ramírez.

Delgado considera que con esos elementos la fiscalía provincial de Guayas -entidad que no se ha referido al caso al encontrarse esta en indagación previa-, ya podría formular cargos en contra de la persona jurídica.

Gustavo Manrique, actual titular del MAAE, se refirió al tema en junio pasado. “Esperemos que haya culpables. Hay nombres, empresas que están siendo señaladas. Estoy seguro de que la justicia hará justicia, porque no hay derecho a que seamos el referente de la mayor exportación de aletas de tiburón”, dijo el funcionario.

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