Con 20 concejales presentes, esta mañana continuó la sesión del Concejo de Quito donde se analizó la situación del Municipio y de su alcalde, Jorge Yunda, investigado por presuntas irregularidades en la compra de pruebas PCR y, dentro de este proceso, afectado políticamente por la divulgación de chats de su hijo Sebastián, que demostraría que usó el despacho y bienes del Cabildo para sus negocios privados.

Fue una sesión donde los concejales de todos los bloques trataron de desmarcarse de la gestión de Yunda, e intentaron posicionar la idea de que no tienen nada que ver él. En esa lógica los bloques de concejales se atacaron mutuamente, tratando de señalar culpables de la pésima administración de la capital, según dijeron. Porque, si en algo coincidieron todos, fue en que Quito se encuentra sin rumbo, sin dirección, sin liderazgo.

La sesión se reinstaló con el ofrecimiento de disculpas por parte del Alcalde por el roce de palabras que mantuvo en la reunión del 13 de abril con otros concejales y por la abrupta suspensión de esa jornada. La concejala Mónica Sandoval (correísta) manifestó que Quito merece un debate de altura, sin gritos y le invitó al alcalde a que defendiera su posición sin salir corriendo.

Bernardo Abad, Analía Ledesma, Eduardo Del Pozo, René Bedón, Santiago Guarderas y Juan Manuel Carrión fueron los concejales que le pidieron directamente al Alcalde que presente la renuncia por el bien de la ciudad, ya que no puede dividir su tiempo entre la administración municipal y en ejercer su derecho a la defensa en el proceso judicial que está abierto en su contra.

Del Pozo (CREO) dijo que las acusaciones hacia el Alcalde son bochornosas e impresentables, por lo que termina de avergonzar a la ciudad que se le esté investigando a él y a su círculo familiar. “Es la peor Alcaldía de la historia. Usted ha traicionado los intereses de los quiteños”, dijo del Pozo.

Abad (ID) agregó que la ciudad adolece de falta de planificación y ejecución y que la investigación judicial deja en tela de duda el apego de Yunda a la legalidad o a la moralidad. “Los chats de su hijo demuestran una administración paralela. Renuncie a sus funciones para que pueda dedicarse a la defensa”, le dijo.

Por su parte, Hidalgo (ID) añadió que la ciudad se siente defraudada, que la gente está golpeada y que ya no hay confianza en la gestión del Alcalde. La concejala le pidió que renuncie o que pida licencia. Mientras que Ledesma considera que la ciudad necesita liderazgo y que, por dignidad, Yunda debería dar un paso al costado.

En tanto, Santiago Guarderas (Unión Ecuatoriana) reconoció que al inicio de la administración formó equipo con Yunda por el bien común, pero que se debe principalmente a la ciudad y dejó de considerarse parte de ese equipo en el momento en que el Alcalde dio paso a la corrupción.

Agregó que Yunda debe ser congruente con sus decisiones, y dejó escuchar el audio de una declaración de Alcalde cuando le pedía a su secretario de Salud, Lenin Mantilla – hoy prófugo de la justicia-, que renunciara para que pudiera defenderse con tranquilidad en el proceso de la compra de pruebas PCR.

El bloque correísta

Los concejales de la Revolución Ciudadana también se alejaron, en el discurso, de Yunda. Pero no piden su renuncia, sino que más bien proponen que se aplique la revocatoria del mandato, pero tanto del Alcalde como de los que han cogobernado con él, que serían el resto de concejales. Los correístas cuestionaron que se les identifique con Yunda o que se mencione que son quienes están dando el soporte para que no deje el poder local.

«Tratar de relacional al Alcalde con la revolución ciudadana es perverso”, mencionó Juan Carlos Fiallo. Blanca Paucar agregó que si el alcalde debe irse, también deben hacerlos los concejales de CREO, de la ID, de Concertación y de otras agrupaciones con los que se alió al inicio de su gestión. Luis Reina manifestó que esa coalición es la que sirvió para que se nombrara a Guarderas como vicealcalde, para que fuera el “serrucho de a turno”, sin respetar la paridad de género. Para Soledad Benítez, que los concejales de otras agrupaciones le hayan retirado el apoyo se debió a disputas internas. La perla la puso Luis Robles al mencionar que el Alcalde no puede eludir su responsabilidad. «Como dijo Spiderman, un gran poder tiene una gran responsabilidad», mencionó.

Este intento de alejarse de Yunda por parte del bloque correísta hizo que interviniera Juan Manuel Carrión (Concertación), quien les recordó que la revolución ciudadana tuvo su origen en Alianza PAIS, del que Yunda fue asambleísta. “Rafael Correa, Lenín Moreno, Jorge Yunda y ustedes tiene el mismo origen político, son de la misma familia política. Que luego se hayan peleado es otra cosa”, manifestó. Mientras que Guarderas dijo que cerca de 30 funcionarios nombrado por el Alcalde son de la revolución ciudadana.

Yunda y su “artillería pesada”

El Alcalde no se guardó nada, especialmente en contra de Guarderas, que es de su misma agrupación. Le dijo que cómo era posible que, siendo profesor de derecho, emita un juicio de valor, lo que le llevó a deducir que las clases de derecho que dé Guarderas deben ser aburridas.

Además, dijo que él nunca le consideró al vicealcalde como parte de su equipo, porque le causó desconfianza que, viviendo en el norte, se haya postulado por el sur de Quito. Informó también que fue Guarderas el que le pidió que le incluyera en la lista de concejales, ya que sabía que solo “no iba a sacar ni medio voto”.

Yunda dijo que la renuncia es algo voluntario, pero que, así como hay concejales que le piden dar ese paso, hay otros que le solicitan que se mantenga. Aseguró que está dispuesto a enfrentar la justicia y que, si los concejales insisten en su salida, que activen los mecanismos de remoción. Añadió que los chats que le atribuyen a su hijo Sebastián deben aún ser comprobados. Aseguró que apoya a su hijo y calificó de indelicadeza que haya mantenido chats con funcionarios de la Alcaldía.