El presidente de la Asamblea Nacional del régimen de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez, dijo el 23 de enero que con el dinero que se encuentra en el Banco de Inglaterra, Venezuela podría pagar las vacunas para todos sus habitantes. Incluyendo aquellos que migraron al exterior y los extranjeros que hacen vida dentro del territorio nacional.

La frase de Rodríguez es una de las afirmaciones frecuentes que dan los funcionarios de la Administración de Nicolás Maduro con las que pretenden responsabilizar a terceros por la lentitud en el acceso a las vacunas contra el covid-19 en el país.

Nicolás Maduro insiste, por ejemplo, en apuntar a las “sanciones internacionales que bloquean el acceso a activos del país” como excusa frente al manejo que ha dado Venezuela a la pandemia, cada vez que tiene la oportunidad. Lo mismo hacen otros políticos del sector oficial en sus discursos.

El oro en un limbo jurídico

31 toneladas de lingotes de oro, valoradas en un millardo de dólares, se encuentran guardadas en las bóvedas del Banco de Inglaterra. El oro está bajo disputa legal entre el Banco Central de Venezuela (BCV) y su contraparte inglesa, ya que Reino Unido reconoce a Juan Guaidó y no a Maduro como gobernante de Venezuela.

Actualmente, los lingotes se encuentran en un limbo jurídico. Su destino será decidido por el Tribunal Supremo del Reino Unido.

Análisis de las cifras

El equipo de Cotejo.info, en alianza con El Diario, verificó lo dicho por el alto funcionario. Con base en la información disponible en los portales Statista, Worldometers y Respuesta a los Venezolanos.

Respuesta a los Venezolanos registró, al 5 de febrero de 2021, 5.478.377 refugiados y migrantes venezolanos en el exterior.

Si sumamos las dos cifras anteriores, nos da un total de 33.914.317 personas.

La vacuna de origen ruso Sputnik V, del Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, requiere de dos dosis por persona. En consecuencia, se deben adquirir 67.828.634 dosis.

Vale la pena recordar que esta fue la primera elección de la administración de Maduro para inmunizar a la población venezolana contra el covid-19.

Cada dosis de la Sputnik V tiene un costo estimado de 17 euros (20,48 dólares por persona según Statista para diciembre de 2020). Si se dividen los mil millones de dólares retenidos en el Banco de Inglaterra entre 20,48, se tiene que se pueden comprar 48.823.529 vacunas, 72 % de las dosis necesarias.

Por lo tanto, no sería posible vacunar a todos los residentes en el país y a los venezolanos fuera del territorio nacional como afirmó Rodríguez.

También se realizó el análisis con otras vacunas. Si en vez de la Sputnik V se emplea la JNJ-78436735, de Johnson & Johnson –eficacia de 85 % en prevenir enfermedades severas luego de 28 días de vacunación-; o la ChAdOx1 nCoV-19, de la Universidad de Oxford y AstraZeneca, sí se podía inmunizar a toda la población venezolana dentro y fuera del país ,ya que están valoradas en ocho y tres euros por dosis, respectivamente. En cambio con las vacunas de Moderna (EE UU), Sinovac (China), Pfizer y BioTech (EE UU y Alemania) tampoco dan los números.