Los problemas en el sistema de salud continúan surgiendo en Tungurahua, no solo por el incremento de pacientes con Covid-19, sino también por el tratamiento de cadáveres.

A pesar de que a nivel nacional se emitió un protocolo especial para el tratamiento adecuado de los cuerpos, este no se cumpliría en el Hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), así lo denunciaron los servidores funerarios quienes viven de cerca esta realidad.

Situación

José Quishpe, presidente de la Asociación de Funerarias de Tungurahua, manifestó que desde hace algún tiempo se evidencia un manejo inadecuado de los cadáveres, es así que los servidores funerarios deben ingresar hasta la cama donde falleció el paciente para realizar el procedimiento de retiro. “Nosotros vamos directamente, sea a terapia intensiva o al quinto piso y hacemos el retiro del cadáver”, dijo.

Además, explicó que los cadáveres se encuentran envueltos en las sábanas y encima de ellas una funda de basura roja que es para desechos infecciosos, “que no son las adecuadas para el manejo de este tipo de cadáveres”.

Según Quishpe, lo que los servidores funerarios temen es que se puedan dar contagios al existir alto riesgo por el manejo inadecuado de cadáveres. “Nosotros no podemos regresar tranquilos a nuestros hogares”, dijo.

Los miembros de la Asociación también denunciaron que al parecer algunos funcionarios del Hospital hacen negocio con el retiro de cadáveres, ya que alertan a funerarias que no están autorizadas para ingresar al IESS para que lleguen antes y presten sus servicios.

Análisis

Carlos López, médico y exgerente del Hospital General Docente Ambato, manifestó que es importante que en las casas de salud se pueda destinar un espacio en donde las condiciones de manejo de cadáveres sean adecuadas, ya que estos no pueden estar en sitios que no sean restringidos, que no tengan la temperatura adecuada para poder procesar o manejar el cuerpo, hasta que este pueda ser retirado por sus familiares o tener el proceso médico legal que corresponde.

Para López un tratamiento inadecuado podría provocar varios problemas, pues se convierte en un foco de contaminación. “El manejo del cadáver después del fallecimiento tiene un proceso de embalaje obligatorio”, dijo al tiempo de señalar que luego se procede a depositar el cadáver en una funda especial diseñada estrictamente para ello, lo cual permite mantener y manejar el cuerpo sin mayor riesgo.

Autoridad

Desde la Asociación de Funerarias de Tungurahua se conoció que el gremio y autoridades mantuvieron reuniones en torno a este tema con el firme compromiso de mejorar este manejo de cadáveres.

Mientras tanto desde el Departamento de Comunicación del IESS se indicó que las autoridades se encontraban en varias reuniones, por lo que no podían dar un pronunciamiento oficial, aunque se aseguró que hoy se realizará una rueda de prensa para hablar del tema.