El canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, rechazó las campañas de discriminación y xenofobia contra la comunidad venezolana en Perú.

Arreaza agregó que Venezuela rechaza la difusión de mensajes antivenezolanos para obtener réditos electorales por parte de algunos sectores políticos de ese país.

Además, declaró que el Gobierno venezolano denuncia los actos de violencia contra los diplomáticos venezolanos en Lima acontecidos el 20 de febrero.

La Asamblea Nacional (parlamento unicameral, de mayoría oficialista) aprobó un acuerdo para exigir al Gobierno de Perú respeto por los migrantes venezolanos que viven en esa nación, ante actos de xenofobia y discriminación en su contra.

«Exigir al Gobierno de Perú el respeto irrestricto a los derechos humanos, a la vida e integración de quienes se encuentran en condición de movilidad humana, en sus fronteras, entre ellas las personas de nacionalidad venezolana en estricto cumplimiento de los tratados internacionales sobre derechos humanos en vigor», indicó el diputado José Gregorio Correa, en la sesión parlamentaria.

En el acuerdo, también rechazaron las medidas adoptadas por el Gobierno y la Fuerza Armada de Perú contra los migrantes que intentan ingresar por los pasos fronterizos provenientes de Ecuador, entre ellas las personas de nacionalidad venezolana, ya que las consideran discriminatorias y violatorias de los derechos humanos.

El Gobierno de Nicolás Maduro condenó el domingo el ataque contra su embajada en Lima, durante una marcha en la que ciudadanos peruanos exigieron la expulsión de los migrantes venezolanos.

Cerca de 10 mil venezolanos permanecen varados en la ciudad de Huaquillas, provincia de El Oro, debido a la militarización de la frontera con Perú. Algunos migrantes arriesgan su vida utilizando pasos clandestinos para cruzar hacia país vecino.

Desde hace 20 días, miles de venezolanos duermen en las calles, construcciones abandonas y galpones en la ciudad de Huaquillas.

Estos sitios se han convertido en sus salas de espera mientras guardan la esperanza de cruzar hacia Perú, que permanece militarizada.