Por primera vez en los últimos 16 años, el Estado obtuvo recursos a su favor por la venta de gasolinas importadas.

Entre enero y noviembre del 2020, la diferencia entre el costo de importación y los ingresos por la venta en el mercado doméstico generó USD 72,7 millones a favor del fisco, según cifras publicadas por el Banco Central del Ecuador (BCE) la semana pasada.

 El ahorro se reflejó en el monto total de subvención a los combustibles importados, incluidos el diésel y el gas de uso doméstico.

 Entre enero y noviembre del año anterior, el Estado destinó USD 375,4 millones para subsidiar estos productos. Esto es la tercera parte de lo que se empleó en el mismo período del 2019, según el BCE.

 El monto registrado el año pasado es también el más bajo desde 2005. Pero hace 16 años el volumen de barriles importados fue casi la mitad del total del 2020.

 La caída en la asignación de recursos para la comercialización de estos combustibles importados -que representan el 60% de lo que se consume en el país- respondió a tres factores: la baja del precio del crudo causada por la pandemia, la menor demanda de gasolinas y diésel y el nuevo sistema de bandas de precios para los combustibles.

 Entre enero y noviembre de 2020, el precio de petróleo WTI, que sirve de referencia para el crudo ecuatoriano, fue de USD 41, en promedio. En el 2019 se cotizó en 64 en igual período. Esto influyó en el costo de los derivados.

 Por la pandemia del covid-19, el año pasado hubo también una reducción en el consumo de combustibles. En el sector automotor -que emplea en su mayoría estos derivados- la demanda bajó un 30%, mencionó Oswaldo Erazo, secretario de la Cámara de Distribuidores de Derivados de Petróleo del Ecuador (Camddepe).

 A esto se sumó la política de fijación de precios de las gasolinas extra y ecopaís y del diésel, que rige desde mayo pasado. La medida permite que los precios de estos insumos se actualicen de manera mensual, de forma progresiva, según los costos que se manejan en el mercado internacional.

 El sistema establece un ajuste de precios hacia arriba o hacia abajo, en un 3% y 5%, según el caso, en relación con el precio del mes anterior.

 Mauricio Pozo, ministro de Finanzas, mencionó que el esquema permitió ahorrar USD 1 000 millones el año pasado. La cifra incluye el subsidio por combustibles importados y de producción nacional.

 Se ha logrado que los costos de los derivados en el país estén próximos a alcanzar los del mercado internacional.

 Antes de contar con esta política, el precio de estos productos era fijo y prácticamente siempre por debajo del valor internacional. Las revisiones de los rubros empezaron en el 2018 con la gasolina súper y luego se sumaron los otros derivados. El diésel no había sido revisado desde el 2005.

 El costo de este último producto empezó a variar de manera mensual desde mayo pasado. Pero su alza constante generó rechazo en el sector del transporte. Por esto, el Gobierno modificó la fórmula para que la variación mensual sea del 3% en lugar del 5%.

 Esta decisión hará que el precio del diésel alcance el valor internacional un poco más adelante, reconoció el Ministro de Economía.

 “Se iba a alcanzar (el precio de mercado externo) este año si se mantenía el 5%, pero ahora se lo hará probablemente a mediados del 2022, dependiendo del precio del crudo; y de ahí fluctuará como en cualquier parte del mundo.

 Es una reforma muy importante para el país”. Y añadió que si bien se ajustó la fórmula en el diésel, el esquema se mantuvo y “es fundamental seguir con este”. Fausto Ortiz, exministro de Finanzas, dijo que el próximo Gobierno debe considerar seriamente mantener este esquema de fijación de precios, pues la política ha permitido reducir el déficit o hueco fiscal.

 Representantes de organizaciones pesqueras de Guayas, Manabí, Santa Elena, Esmeraldas y El Oro dicen que el esquema está afectando a la actividad, debido al alza de costos, y plantean que exista un precio fijo que rija para todo el año o que se congele el valor que actualmente cancelan por el galón de diésel 2.

 Cronología

 Octubre del 2015

El Gobierno anterior subió de USD 2,02 a 2,30 el precio de la gasolina súper que se comercializaba en estaciones de Petroecuador y sus afiliadas. La medida fue gradual.

Agosto del 2018

El precio de la súper, que se comercializaba entre USD 2,10 y 2,32, se incrementó y pasó a costar USD 2,98 por galón en todas las estaciones de servicio del país.

 Dic. del 2018

 El Gobierno liberalizó el precio de la gasolina súper para que varíe de acuerdo con los costos internacionales. Y bajó el subsidio de extra y ecopaís, que pasaron de USD 1,48 a 1,85.

 Octubre del 2019

 El Gobierno retiró de forma total e inmediata los subsidios a la extra, ecopaís y al diésel. Esto generó una protesta nacional que obligó al Gobierno a desistir de la medida.

 Mayo del 2020

 El sistema de bandas móviles se introduce. Permite que el precio de extra, ecopaís y diésel varíe en 5% mes a mes. En enero del 2021 bajó ese porcentaje a 3% para el diésel.