El momento político hace que se retrasen los cambios para evitar el colapso del fondo de salud del Seguro Social. Se analizan vías para aumentar las aportaciones.

Jorge Wated, presidente del Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), explicó que sin hacer nada, los servicios de salud pueden garantizarse hasta el inicio de 2022. “Por el número de prestaciones que se han ido sumando desde hace muchos años atrás, el modelo está llegando a su límite”, dijo.

El principal problema es que muchas de esas prestaciones no tienen financiamiento. Así, por ejemplo, la institución está cubriendo el 100% de los servicios por enfermedades catastróficas, pero los recursos deberían venir de una fuente tripartita (trabajadores, empleadores e IESS). Para eso, Wated aseguró que se está trabajando en un reglamento.

Si se suman otras atenciones sin financiamiento, como la de los hijos menores de edad de los afiliados, el costo anual llega a los $500 millones que, según el presidente del Consejo Directivo, se tienen que sacar de las reservas del fondo, lo que provoca una pérdida creciente del patrimonio.

“Hay todo tipo de medidas que puedes tomar, hay miles de alternativas. Lo que pasa es que todas tienen impacto político. Estás en mitad de unas elecciones y todos van a querer ser los grandes ganadores de una elección a costa del IESS. Eso no puede pasar”, acotó.

Según Wated, el nuevo modelo que se debe implantar, con el fin de evitar un colapso completo, incluye, por un lado, reformas de ley, y, por el otro, decisiones que se pueden dar a nivel de Consejo. Sin embargo, el proceso electoral en marcha complica cualquier decisión, aunque se espera concretar algunas acciones hasta el final de la actual administración y el resto dejarlo para que lo implemente el próximo gobierno.

Se analizan vías para aumentar, lo menos posible, las aportaciones.

Pago de deuda del Estado

Según las autoridades del IESS, se está por enviar una comunicación formal al Ministro de Salud, con el objetivo de poder sentarse a finiquitar los compromisos de pago sobre la deuda del Estado con la institución.

Jorge Wated, presidente del Consejo Directivo del IESS, recalcó que en la contabilidad se registra que esa deuda asciende a alrededor de $3.800 millones. El pago ayudará, pero no garantizará las atenciones.

Tanto en el tema de salud como en pensiones se busca implementar las recomendaciones de los estudios actuariales y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Además, en los próximos días se va a hacer público un informe elaborado con apoyo del Banco Mundial, donde se verá “muy claramente lo que está pasando y lo que se viene a futuro”.