La Asociación de Ranicultores de Zamora estima que el consumo de ancas de rana en el país pasó de las 2.000 a 14.000 libras mensuales, en los últimos cinco años.

En el barrio Piuntza, ubicado a 20 minutos al norte de la capital provincial de Zamora Chinchipe, crecen millones de ranas que tienen como principal destino los mercados de migrantes asiáticos en los EE.UU. Desde hace dos décadas, estos anfibios del tipo catesbeiana se degustan en los restaurantes del ‘Barrio Chino’ en Nueva York, con exportaciones mensuales que promedian las 10 toneladas de ranas vivas y 7 toneladas de ancas de ranas procesadas y congeladas para consumo.

Myreya Quezada, propietaria de El Rincón de la Ranita, lleva más de una década dedicada a la ranicultura. La emprendedora es parte de la Asociación de Ranicultores que agrupa a cuatro anfigranjas ubicadas en Piuntza, Namirez y Yantzaza. Cada emprendimiento de este tipo genera unas 20 plazas de trabajo, lo que se traduce en que al menos un centenar de familias de esta provincia dependen de la venta de ranas, que el año pasado generó al país ingresos por más de $500.000.

“Gracias a un crédito de la Corporación Financiera Nacional estoy ampliando mis galpones y sistemas de agua para la crianza de ranas. Las ancas preparadas al estilo ‘broster’ son las favoritas para los turistas locales que vienen a comerlas en nuestro restaurante de Zamora. Por el contrario, sé que en los EE.UU. las prefieren estofadas e incluso le atribuyen a esta carne ciertas propiedades curativas”, indicó Quezada.

Ramón Cuesta, miembro de la Asociación, comenta que las exportaciones de anfibios se han incrementado en los últimos años, al comentar que la venta de anfibios para consumo humano se da bajo regulación local de Agrocalidad, y cumplen con los permisos de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU. (FDA, en inglés) para su arribo a aquellos puertos.

“Con los créditos que estamos recibiendo de la CFN estamos apostando a la innovación. Mejoramos nuestros sistemas de recirculación de agua para las piscinas de crianza de rana, lo que nos permitirá bajar el consumo de agua de 60 litros por segundo a los 15 litros por segundo”, indica Cuesta y añade que el valor agregado de este producto es precisamente la comercialización de los anfibios vivos.

Óscar Navarrete, gerente de la oficina de CFN Loja, comenta que en lo que va del año se han colocado más de USD 300.000 para la crianza de ranas y tilapias en Zamora Chinchipe. Además señala que varios proyectos de este tipo están gestionando el financiamiento de la mayor banca de desarrollo.