Los investigadores creen que el aire acondicionado fue clave. Hizo que el aire recirculara continuamente entre las tres mesas, concentrando entre esos clientes las microgotas con carga viral que expulsaba el paciente 0.

Las cámaras del local muestran que los sujetos contagiados no tuvieron contacto ni en los baños ni en otro lugar que pudiera propiciar la transmisión del virus.

Aunque el contacto cercano, dicen los científicos, puede desempeñar un papel importante en la transmisión del SARS-CoV-2, es posible la transmisión del virus en pequeñas gotitas en suspensión “en recintos abarrotados y mal ventilados”. Los extractores de aire hacia el exterior estaban cerrados.

“Nuestro estudio sugiere que es crucial prevenir el hacinamiento y proporcionar una buena ventilación en edificios y cabinas de transporte para prevenir la propagación del SARS-CoV-2”, añaden.

Las recomendaciones de las autoridades sanitarias insisten en todo momento en evitar los sistemas de recirculación del aire. Y trasladar al exterior todas las actividades siempre que sea posible.

Así podemos evitarlo

  • Abrir ventanas incluso si causa incomodidad por calor o frío
  • Evitar música de fondo que obligue a alzar la voz (se expulsan más gotas por la boca)
  • Ampliar el distanciamiento entre personas
  • Reducir aforos interiores
  • Siempre que sea posible, trasladar al exterior la actividad