La voz y el reclamo de los ciudadanos son cada vez más elevados, estamos en una provincia donde los principios de democracia no se practican correctamente por parte de políticos que nos gobiernan. Si lo analizamos retrospectivamente, podemos evidenciar que es algo que se viene dando desde siempre.

Últimamente los comentarios negativos respecto a las prácticas mineras realizadas por empresas extranjeras, inundan el pensamiento de las personas, provocando descontento en las mismas; y ahora mucho peor frente al desplome del puente ubicado en la parroquia los Encuentros.

Es aquí donde las autoridades locales y provinciales juegan un papel fundamental, pero lo único  que demuestran es antagonismo.

El problema radica en la incomunicación entre las comunidades ante el colapso del puente, afectando principalmente la economía de estos sectores.

La Junta Cívica ha realizado un importante liderazgo, pese a no estar legalmente constituida, moralmente tiene aceptación en la población. Con esto debemos preguntarnos: ¿División e intereses políticos? Como sociedad civil se debe exigir una buena política, libre de todo interés individual, ya que  política es sinónimo de bien común, algo que debe ser cumplido y ejecutado en conjunto con nuestras autoridades para la solución de la problemática actual.

Es importante reconocer que el género femenino ha logrado ser visible como una autoridad provincial que está alidada con la  lucha y derechos de las poblaciones afectadas; generando una factor negativo como la relegación de sus competencias por el machismo de quien dirige el gobierno provincial, además de no contar con el apoyo de aquellas lideresas que pregonan la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. 

Todo esto debería llevarnos a una reflexión como votantes para elegir correctamente los cuadros políticos, que dirijan y reestructuren el desarrollo social y económico de nuestra provincia.