El gusto encarnado por el deporte desde que eran pequeñas hace que las integrantes del Deportivo Cuenca busquen la forma de autogestionarse la participación en la Liga Nacional Femenina de Baloncesto.

El apoyo del Club no va más allá de permitirles el uso de la marca durante el campeonato e incluso para que puedan gestionar algún auspicio, pero por más que toquen puertas la respuesta es la misma. “Nos dicen que no, que es imposible en esta época”, dice la profesora Patricia Pinos.

Las Leonas integran la Burbuja 2 con Floresta Guayas (Guayas) y Audaz Octubrino (El Oro). Los primeros encuentros de la primera fase se disputarán entre el cuatro y seis de diciembre en Guayaquil, hasta entonces Pinos espera que se consolide el presupuesto.

“No tenemos mucho en realidad. Hay 500 dólares ya seguros para lo que van a ser los uniformes, hay gente que nos quiere apoyar en su elaboración con muy buenos descuentos. Hay dos, tres empresas que han ofrecido su ayuda, no es mucho, hablamos de 200, 150 (dólares), pero bueno, eso va sumando”.

Los padres de familia tampoco se quedarán cruzados los brazos. Prevén elaborar y vender empanadas para que sus hijas cumplan el nuevo desafío. Cada jugadora se comprometió a vender 15 empanadas, pero también receptan pedidos particulares. El costo del producto es de 1,50 dólares.

Pinos resalta el amateurismo del plantel. Ninguna percibe un incentivo económico. “Más es las ganas y el deseo de que Cuenca tenga un representante en el baloncesto, esa es la ilusión… A pesar de la situación compleja por la pandemia vamos a hacer todo el esfuerzo para que el equipo esté bien representado”.

En los próximos días el directorio de la Federación Deportiva del Azuay definirá si cobra o no la utilización del Coliseo Jefferson Pérez para los entrenamientos. Pinos espera que se sumen al apoyo, a cambio colocarán el logo en sus uniformes.

La entrenadora considera fundamental que el plantel empiece a readaptarse a una cancha de tabla después de 12 días de preparación física en el Coliseo del Colegio Manuel J. Calle con el aval de la Coordinación Zonal de Educación.

Patricia Pinos y Eduardo Gil están al frente del cuerpo técnico. La edad del plantel oscila entre los 18 y 30 años. Tiene como referentes a las experimentadas Anabel Barahona, Tatiana Patiño y Verónica Muñoz que jugaron juntas en la Selección Nacional que logró el bronce en el Sudamericano Cadetes que se cumplió en Cuenca en 2006.

En la nómina también están las cuencanas Belén Carpio, María Lourdes Fernández, Mariángel Loja, Camila Illescas, Sthefany Narváez, Gabriela Fernández, Daniela Segarra, Anahí Astudillo.

Pinos lamentó la ausencia de Marcia Espinoza y están en observación un par de jugadoras, la una de Zamora Chinchipe; la otra de Manabí.