El presidente, Lenín Moreno, admite que es “negativo para la economía” que no entren los recursos de dos créditos chinos que estaban previstos para 2020.

Ecuador está buscando alternativas por si no se concretan las negociaciones para obtener dos créditos con la banca estatal de China por USD 2.400 millones este año. Ambas operaciones están atadas a la venta de petróleo.

El problema es que Ecuador no dispone del petróleo suficiente para cubrir las nuevas operaciones con China, a menos que sacrifique las ventas de crudo en el mercado abierto o spot y que, al mismo tiempo, reduzca la cantidad de crudo que destina a las tres refinerías locales.

Por reglamento, Petroecuador debe destinar el 10% de la oferta exportable de petróleo del país a las llamadas ventas spot, que son un mecanismo para medir cuánto está dispuesto a pagar el mercado por el crudo ecuatoriano.

La aspiración china Desde mayo, el Ministerio de Finanzas negocia la venta de 154 millones de barriles de petróleo a largo plazo con empresas chinas, en una operación paralela para obtener dos líneas de crédito por un total de USD 2.400 millones: Una con el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) por USD 1.400 millones a cambio de la venta, por parte de Petroecuador, de 70 millones de barriles, con entregas programadas hasta 2025.

La segunda, con el Banco de Desarrollo de China (CDB), por USD 1.000 millones, atada a una venta paralela de 84 millones de barriles de petróleo, con entregas previstas hasta 2028.

Nadie quiere firmar las ventas de petróleo con China a causa del reglamento que señala que se debe destinar una parte del petróleo al mercado spot.

En medio de las discusiones, renunciaron a inicios de noviembre los gerentes de las dos petroleras del Estado, Petroecuador (Ricardo Merino) y Petroamazonas (Juan Carlos Bermeo).

Con la producción a la baja, que entre enero y octubre promedió los 508.284 barriles diarios frente al promedio de 530.000 barriles que el país tenía antes del paro de octubre de 2019, Ecuador no tiene muchas alternativas. Si quiere cumplir con China tendría que renunciar a la venta de petróleo en el mercado spot en 2021 y 2022 y destinar menos petróleo para las refinerías de Esmeraldas, La Libertad y Shushufindi, que pertenecen a Petroecuador.

Pero las cargas de crudo para las tres refinerías ya sufrieron una caída del 23,9% entre enero y septiembre de 2020, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Esto se debe en parte a la baja de la producción, a los paros técnicos en las refinerías y a la reducción en la demanda de combustibles por la pandemia de Covid-19.