Casi cinco años duraría el proyecto VIII Censo de Población y VII de Vivienda. Este arrancó en abril de 2019 con la actualización cartográfica o conteo rápido, según Santiago González, gerente del Proyecto VIII Censo de Población y VII de Vivienda.

La pandemia COVID-19 detuvo este proceso en territorio e incluso los indicadores laborales, que ya fueron presentados en agosto pasado. Pero desde el pasado 1 de septiembre se retomó la actualización cartográfica, labor que realizan 200 encuestadores y supervisores a nivel nacional.

Al momento hay un avance del 73 % y aún falta el 27 % que se completa en una segunda etapa, prevista entre febrero a junio de 2021.

Finalmente, el censo se realizará ese año y el procesamiento de información, difusión de resultados y terminación del proyecto será hasta el 2023.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) retomó la fase de actualización cartográfica o conteo rápido de personas y viviendas hace ocho días.

¿Cómo se realiza este proceso y cuánto dura?

Es un proyecto grande prácticamente levantar información de un país.

Este proyecto de censo tiene fases precensales que nos sirve para planificar. Una de las fases es la actualización cartográfica y conteo rápido. Esta fase empezó en abril de 2019 y consiste en un conteo rápido de viviendas y personas, y nos sirve para tener una base de información que permita planificar de manera adecuada la logística, la operatividad del censo nacional; entonces esta fase empezó en abril de 2019 hasta que se suspendieron las actividades por la pandemia el 16 de marzo.

Nosotros llevábamos un avance del 73 % de levantamiento de información. Vamos a empezar desde el 1 de septiembre al 30 de noviembre y vamos a tener tres meses efectivos de trabajo en campo.

El censo estaba planificado para el 29 de noviembre de este año. En un comunicado se explicó que ahora su ejecución es en el periodo 2021-2023. ¿Cuál es la fecha exacta del censo?

Lo que tenemos planificado es que se levante el censo nacional el 28 de noviembre de 2021 en áreas urbanas y del 28 al 3 de diciembre en zona rural, es decir, todo el censo nacional se levantaría del 28 al 3 de diciembre.

¿Y qué se realizará entre el 2022 y 2023?

Entramos a un procesamiento de información donde se valida, se rectifican errores que normalmente se tienen en una operación estadística de esta magnitud y podamos en el primer trimestre del 2022 publicar resultados preliminares como población total, hombres, mujeres, datos generales y llegar hasta agosto de 2022 a la socialización y finalización de resultados. Por eso es todo el periodo planificado para realizar el proyecto.

Y luego de presentar todos los resultados del censo entramos a un etapa de cierre. Un proyecto de inversión que dura hasta el 2023.

¿Tienen listo el cuestionario?

Nosotros estamos redefiniendo ciertas preguntas sobre todo en el tema de mortalidad para enfocarle al impacto y tratar de medir el impacto que tiene el COVID-19 en el país. Esas variables estamos afinando para que podamos relacionarlas. Lo que tenemos previsto a finales de este año es oficializar el cuestionario.

Al momento, ¿qué preguntas consideran?

Tenemos datos demográficos, sobre mortalidad, características de la vivienda, autoidentificación, identificar personas vulnerables con cierto tipo de discapacidad. Queremos relacionar ciertas preguntas con el impacto de la pandemia.

Y justamente con la pandemia, ¿cómo es el trabajo de los encuestadores en la actualización cartográfica? ¿Cuáles son los mecanismos de bioseguridad?

Tuvimos que generar un protocolo para reactivación y fue presentado al Comité de Operaciones de Emergencia (COE) y aprobado. Este protocolo contempla medidas de bioseguridad, distanciamiento social entre el equipo encuestador con el encuestado para salvaguardar la salud de ambos.

Proveemos de gel a los encuestadores, ellos llevan mascarillas. Si alguien encuestado tiene un síntoma, tenemos este protocolo de comunicación y aislamiento. Damos seguimiento al equipo que estuvo en contacto. Por suerte no hemos tenido problemas en cuanto al contagio.

Tenemos una planificación de sectores que ellos van y visitan a esas viviendas. Pedimos el número de cédula y de cuántas personas está compuesto el hogar. No dura más de cinco minutos.

Ustedes tienen una campaña en redes sociales para identificar a los encuestadores. ¿Han tenido problemas para receptar la información en campo?

Estuvimos el sábado por un recorrido en el norte de Quito y sí hay un tema de desconfianza de la ciudadanía al acercamiento social. Hemos tenido algunos problemas, no generalizados. Hemos hecho una coordinación constante con la Policía Nacional sobre todo con las comunitarias. Nosotros antes de entrar a un sector o barrio coordinamos con la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) para que sea como un nexo y la gente sepa de qué se trata la operación. Pero sí hay casos que la ciudadanía no quiere dar o da información desde la terraza, por ejemplo.

Igual, tenemos nuestra página web y ahí la ciudadanía puede identificar nuestros encuestadores con un chaleco azul, logo del INEC, credencial donde se detalla el número de cédula y ciudadanía.