Luis Chicaiza, exagente admite presión para implicar a Rafael Correa en Caso Balda

Luis Chicaiza afirma que Julio César Trujillo le amenazó con 9 años de prisión si no implicaba a Rafael Correa en el supuesto secuestro de Fernando Balda.

El exagente del Servicio de Inteligencia de Ecuador Raúl Chicaiza, admitió hoy que recibió presiones para implicar al expresidente Rafael Correa, en el caso del supuesto secuestro del político Fernando Balda, tildado por muchos de farsa.
En rueda de prensa virtual, Chicaiza, quien se encuentra refugiado en Argentina, aseguró que durante el proceso, autoridades como el expresidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs) Julio César Trujillo, lo forzaron a involucrar a dirigentes del gobierno y al propio exmandatario, a cambio de una pena menor por cooperación eficaz.

En su declaración, el expolicía explicó que a los acusados le prometieron beneficios como acogerlos al programa de testigos protegidos y la Fiscalía les ofreció una nueva identidad, salida del país e inclusive cargos públicos para sus familiares, pero no cumplieron.

‘Hubo amedrentamiento, amenazas, chantaje y extorsión por entes del gobierno. El pueblo ecuatoriano merece conocer la verdad’, enfatizó y a continuación responsabilizó al estado ecuatoriano por la seguridad física de sus familiares.

Chicaiza aseguró que desde el Servicio Nacional de Inteligencia jamás persiguió a ciudadanos de esta nación andina acogidos a la ley, pero en el caso de Fernando Balda, obtuvieron información de sus actividades ilícitas en Colombia, donde supuestamente fue secuestrado en 2012, lo cual desmintió.

Al respecto, añadió que el activista político junto a su esposa, se dedicaba a vender equipos de tecnología para interceptación de celulares desde Colombia a Ecuador y todas esas pruebas esas pruebas las presentaron ante la Fiscalía, que no mostró interés en esclarecer como atentó contra la democracia.

En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Chicaiza afirmó: ‘este proceso ya estaba prescrito. Esto fue un revanchismo de obtener ambición de poder político entre un presidente de la Asamblea Nacional (José Serrano) y un fiscal general del estado (Carlos Baca)’.

Según añadió, alrededor del proceso se generó un aparataje y terminaron los agentes de inteligencia y un exsecretario imputados, sentenciados y juzgados por temas políticos del gobierno, por lo cual, salió del país pues querían ejercer nuevas presiones con otro caso, a fin de neutralizar a líderes políticos en plena etapa electoral.

‘En Ecuador ahora no hay democracia, hay intentos políticos y es muy lamentable que mi situación haga saber lo que pasa en el país’, acotó.

Chicaiza aprovechó su intervención ante medios de comunicación para hacer público un pedido a la ministra de gobierno, María Paula Romo, y a la fiscal general, Diana Salazar, de cesar las amenazas y amedrentamientos en su contra y afirmó: si no hay justicia transparente, no habrá derechos de los ciudadanos.