El proyecto minero San Carlos Panantza fue nuevamente atacado.

El Ministerio de Energía denunció que las instalaciones del campamento minero “La Esperanza” fueron incendiadas y destruidas a las 00:15 del sábado 28 de marzo.

En medio de una emergencia sanitaria y del Estado de excepción para contener la transmisión del coronavirus, el campamento “La Esperanza”, del proyecto minero de cobre San Carlos Panantza, fue objeto nuevamente de un atentado a las 00:15 de este 28 de marzo.

El proyecto comprende un área de 37.700 hectáreas al sur de la provincia de Morona Santiago. Es una mina de cobre que se encuentra en fase de exploración avanzada.

San Carlos Panantza, que es parte de los proyectos mineros a gran escala, pertenece a la empresa china Explorcobres S.A. (EXSA), subsidiaria de Corriente Resources Inc. de Canadá.

Según ExplorCobres S.A. (EXSA), el campamento “La Esperanza” “fue atacado de forma violenta, lanzando tacos de dinamita y disparando armas de fuego, con la finalidad de obstaculizar la actividad minera de este proyecto estratégico”.

La empresa reporta que fueron quemadas algunas de sus instalaciones, equipos y un vehículo. Durante los hechos no hubo víctimas.

El Ministerio de Energía, así como la Gobernación de Morona Santiago, exhortaron a la Fiscalía a que investigue los hechos y encuentre a los responsables.

En 2019, Ecuador inauguró la minería a gran escala con la explotación de las minas Mirador, de cobre y Fruta del Norte, de oro.

Ambos proyectos están ubicados en la provincia de Zamora Chinchipe y por el momento, sus operaciones está detenidas por la emergencia sanitaria del Covid-19.

Los presuntos responsables A través de un comunicado, la empresa china Explorcobres S.A. (EXSA) aseguró que los responsables de la destrucción del campamento minero son “grupos armados que vienen de las zonas de influencia del proyecto San Carlos Panantza“.

Pese a los daños, EXSA dijo que seguirán “trabajando incansablemente en beneficio del país y por una minería con responsabilidad”.

Los hechos violentos ocurrieron pese a que las actividades mineras en el proyecto estaban paralizadas, producto por ejemplo, de la oposición de la comunidad Shaur-Achuar Nankints desde 2006. Uno de los últimos ataques a la mina sucedió en diciembre de 2016 por opositores de las comunidades aledañas, quienes exigían la salida de EXSA de la concesión.

Los actos violentos cobraron la vida del policía José Luis Mejía y dejaron siete personas heridas. Un plan para evitar problemas Según el reporte minero de enero del Banco Central, EXSA tiene listo un plan de acción en caso de que se autorice la reapertura del proyecto.

El plan comprende:

La delimitación del área de influencia del proyecto. La identificación y actualización del mapa de actores.

La determinación de intereses y posiciones de los actores identificados. La determinación de aliados estratégicos.

La búsqueda de alianzas con opositores al proyecto.

De acuerdo al informe, la inversión esperada para el desarrollo del proyecto San Carlos Panantza alcanzaría los USD 3.032 millones. Entre 2010 y 2018 fueron invertidos USD 24,6 millones en el proyecto.