Es la disposición del Ministerio de Cultura, ante la recomendación de la Contraloría.

En 2019, la Contraloría aprobó dos informes sobre auditorías efectuadas al Teatro Nacional Benjamín Carrión (TNBC), obra inaugurada en 2016 y que costó alrededor de 25 millones de dólares.

Las acciones de control analizaron la contratación de estudios, obras, fiscalización y equipamiento, así como las operaciones administrativas y financieras del TNBC. Los auditores observaron los siguientes aspectos: estudios y etapas precontractual, contractual, de ejecución, recepción, mantenimiento, utilización, fiscalización y equipamiento.

En el número de examen: DPL-0027-2019, la fiscalizadora cobró valores que no tenían sustento legal y que no fueron ejecutados por el contratista. El contratista subcontrató trabajos sin autorización y por encima del porcentaje legal permitido.

No se devolvieron al Servicio de Contratación de Obras (Secob) 959.680 luego de la terminación unilateral del contrato.

Los equipos y sistemas instalados en el Teatro de Loja no contaban con las especificaciones técnicas establecidas en los pliegos, lo que ocasionó un perjuicio de $237.801,55 por 231 bienes En cuanto a las operaciones administrativas y financieras en el teatro, de acuerdo al informe: DPL-0026-2019, se evidencia que se autorizó la utilización del teatro sin que las edificaciones se hayan entregado mediante acta definitiva, ocasionando que se empleen instalaciones que no son de propiedad del Ministerio de Cultura.

Ante este hallazgo, auditoría recomendó al director Ejecutivo del TNBC se abstenga de autorizar el uso del teatro hasta que forme parte del patrimonio del Ministerio de Cultura.

Además, la Contraloría dispuso que se efectúen las gestiones pertinentes para que se realice la entrega-recepción definitiva del teatro, desde el Secob al Ministerio de Cultura.

En el ‘Examen especial a las operaciones administrativas y financieras en el Teatro Benjamín Carrión Mora de Loja, por el periodo comprendido entre el 25 de agosto de 2017 y el 31 de enero de 2019’ se menciona lo siguiente, en una parte considerada como ‘Hecho subsecuente’: La liquidación económica y retenciones del impuesto a la renta, en la adquisición de servicios al margen de la Ley.

Se explica que se contrató los servicios de un promotor cultural que hizo el evento para celebrar el ‘Día de la Cultura Nacional’ que fue el 9 de agosto de 2018. Se registró el pago de los servicios prestados por el valor de 16.800 dólares, pero el Ministerio de Finanzas no transfirió esos valores oportunamente a la cuenta del Contratista, transacción que finalmente se efectivizó el 18 de febrero de 2019.

El contratista presentó una liquidación económica por los $16.800, pero comprobaron que los rubros contratados no fueron justificados en su totalidad, habiéndose presentado facturas que respaldan 14.626,44 dólares, determinándose una diferencia de $2.173, 56.

Además, al ser una contratación por la prestación de servicios artísticos, la retención es del 8%, pero verificaron que el valor que aplicaron correspondió al 2%, lo que origina un pago en más de 360 dólares.

Esteban Sarmiento, quien fue director del Teatro, años atrás, expresa que no ha sido notificado formalmente sobre el informe.

“Lo que pude saber es lo que consta en la página web de la Contraloría, se hace algunas observaciones y recomendaciones de carácter netamente administrativa y no de irregularidades y de responsabilidades civiles, peor penales”, afirma. Tampoco dice que hay perjuicio a persona alguna, ni tampoco al Estado ecuatoriano.

Deja en claro que fueron dos periodos de dirección ejecutiva. Considera lo más preocupante es que se cierre las puertas del Teatro, mientras no entrega el Secob al Ministerio de Cultura.

“El Ministro da por aceptada la recomendación y se suspenden las presentaciones; pero a mi criterio la Cartera de Estado debería acudir a todas las instancias legales para que eso no suceda”, sostiene y afirma que de ser necesario despejar alguna duda de su gestión lo hará.