Monumento al fundador de Quito, Sebastián de Benalcázar, en Quito, la mañana del 6 de diciembre de 2019.

El monumento a Sebastián de Benalcázar, el fundador de la ciudad de Quito, ha sido vandalizado por personas desconocidas la noche del 5 de diciembre, vísperas del aniversario de la fundación española de la ciudad.

El monumento de bronce que se encuentra en las calles Olmedo y Benalcázar, en el Centro Histórico, amaneció con tinta roja y una tela blanca con el mensaje: “Quito no fue fundada, Kitu fue saqueada e invadida. 485 años resistimos”.

Mientras que en el norte de la urbe, entre la avenida 12 de octubre e Isabel La Católica, el monumento a la reina española Isabel La Católica, bajo cuyo reinado se descubrió América, amaneció también cubierto de pintura roja.

Historia

Sebastián de Belalcázar había nacido como Sebastián Moyano y Cabrera en el año 1480 en la localidad de Belalcázar,1​ del valle de los Pedroches, que pertenecía a la entonces Extremadura castellana —que desde 1833 forma parte de la actual provincia española de Córdoba— y por ende a la Corona de Castilla. Era hijo de N. Moyano (n. Reino de Galicia de la Corona castellana, ca. 1450) y su esposa N. de Cabrera.

Conquista de Quito, tras un breve retorno a León, embarcó hacia las costas de Perú, donde se unió a la expedición que preparaba Francisco Pizarro contra el Imperio inca (1532).

Tras haber ayudado a Pizarro a combatir a las tribus locales, completó en 1534 la conquista de Quito usando fondos obtenidos de sus campañas anteriores.

Quito había sido la ciudad más septentrional del Imperio inca hasta ese momento, y antes de ser tomada por Belalcázar fue incendiada por el caudillo inca Rumiñahui, tras enviar el tesoro de la ciudad hacia los Andes.

Belalcázar y Almagro fundaron así la nueva ciudad de Quito sobre las ruinas de la antigua población inca, llamándola San Francisco de Quito, en honor a los misioneros franciscanos, por lo que en el escudo de la ciudad consta el tradicional cordón franciscano.