Aglomeraciones, fiestas y libadores en espacios públicos aumentan posibilidades de contagio

A diez días del fin del estado de excepción, las aglomeraciones, el irrespeto a medidas como el distanciamiento físico y el uso de la mascarilla preocupan a las autoridades locales por los posibles contagios de COVID-19 que puedan aumentar en Ecuador, pues muchos ciudadanos han optado por hacer fiestas, por libar en espacios públicos, por llenar mercados y otros. Y aquello fue más evidente el fin de semana, el primero sin estado de excepción.

En algunas localidades ecuatorianas se hicieron operativos y se clausuraron negocios, espacios y fiestas por incumplir con las disposiciones vigentes.

Habitantes cuestionaron también las actitudes de quienes creen que ha terminado la pandemia y que se puede volver a las actividades que se hacían en enero pasado.

En Quito, por ejemplo, se suspendieron reuniones y encuentros en espacios públicos y privados, como en el mirador de Guápulo y en Los Chillos, donde había personas que ingerían bebidas alcohólicas. En el primer caso se incumplían incluso las medidas sanitarias y las botellas de licor y vasos estaban regados en el piso.

En Los Chillos estaban 56 personas aglomeradas en un establecimiento y con botellas de cervezas a medio tomar, según la Intendencia de Pichincha.

Los ciudadanos fueron sancionados, se indicó. Solo la noche del sábado 19 se hicieron seis operativos de control en la capital, que incluyó a restaurantes y licoreras. Algunos ciudadanos que libaban en exteriores de establecimientos huyeron al ver a los policías.

Hubo además locales sancionados por superar el aforo del 50 % y por vender más del licor permitido. En Cayambe, cantón de Pichincha, la Intendencia suspendió un acto masivo al que acudieron 250 personas, cuando lo autorizado son reuniones de máximo 25 personas.

«Eso sí preocupa, porque las aglomeraciones son uno de los factores fundamentales de contagio, porque no se cumple el distanciamiento social (…); el tema de contagios lo tendremos que observar en doce o catorce días», expuso Juan Zapata, director del ECU911. Él agregó que el fin de semana, ya sin estado de excepción, aumentaron las aglomeraciones.

El tráfico vehicular también se incrementó y esto se evidenció el lunes 21 en zonas como la autopista General Rumiñahui, que une a Quito con los valles.

En Ambato, ciudadanos usaron calles para bailar y beber sin restricciones, como ocurrió en el sector de Ficoa, se dijo. «No es todavía el momento para salir a divertirse, no es el momento para hacer un fin de semana como si estuviéramos en las fiestas de Ambato», manifestó Diego Flores, intendente de Policía de Tungurahua.

Agregó que la semana pasada se identificaron dos bodegas de alcohol artesanal. Y entre estas y otras zonas se decomisaron más de 500 litros de esta bebida en total.

También fueron clausurados una cantina clandestina (donde bebían varias personas sin medidas de bioseguridad) y dos centros de tolerancia que atendieron pese a que está prohibido. En Loja, los mercados, supermercados y el casco céntrico recibieron a más gente, el fin de semana.

En algunas canchas deportivas se vio ya la presencia de jugadores. La Intendencia de Policía incrementó operativos y clausuró un restaurante (donde se originó una gresca), una tienda, un bar, una licorera, y 85 personas fueron citadas por libar en espacios públicos.

En Loja, el servicio ECU911 reportó un aumento del 94 % en las llamadas de emergencia que hacían referencia a libadores. Así, el fin de semana del 4 al 6 de septiembre hubo 100 emergencias; el del 11 al 13 de septiembre, 174; y del 18 al 20 de septiembre, el primero sin estado de excepción, 194. Los días más conflictivos son viernes y sábados, se mencionó.

En Loja hubo hasta gresca por bebidas alcohólicas en restaurante Supuestos clientes pretendieron comprar cerveza, pero el dueño de un restaurante no accedió y por eso habría recibido una golpiza, contó Cristian Costa, el afectado.

Ocurrió la noche del sábado en la ciudadela Zamora, conocida como La Pileta, en la capital lojana, y es una de las incidencias que se registraron en el primer fin de semana sin estado de excepción.

Agentes de control de tránsito y policías que intervinieron en la riña también fueron agredidos físicamente, se indicó. Por este hecho fueron detenidas cinco personas, quienes serían las protagonistas de la gresca. Fueron acusadas de resistencia y ataque a la autoridad.

El suceso, grabado por ciudadanos, se viralizó en redes sociales. «Se clausuró un restaurante por permitir la alteración del orden público dentro del establecimiento y desviar los fines para los que fue conferido el permiso de funcionamiento», dijo el intendente Jonathan Valdivieso.