Lundin Gold se prepara para retomar la producción minera suspendida por la emergencia sanitaria. Aproximadamente 81.250 onzas de oro se producen en Fruta del Norte (FDN), el principal proyecto aurífero del país operado por Lundin Gold.

Su actividad arrancó en noviembre de 2019 y cuando apenas había alcanzado la fase de producción comercial, es decir con la capacidad plena de su planta.

El 15 de mayo se reactivó el transporte de materiales y concentrado de oro y paulatinamente el personal está retornando al proyecto para su reactivación.

Desde esa fecha hasta el 1 de junio se exportaron 70 contenedores de concentrado de oro, producto de las operaciones previas a la emergencia sanitaria, con lo que agotaron su stock.

La paralización de la actividad minera de este proyecto tiene impactos importantes, sobre todo en la economía del cantón Yantzaza, indica Nathan Monash, vicepresidente de Sostenibilidad de Negocios de Lundin Gold.

Durante los últimos cinco años esta localidad se ha desarrollado en torno a la minería. Según cálculos de la firma canadiense, antes de la actividad en FDN el GAD de Yantzaza tenía un presupuesto anual de $ 10 millones, pero gracias al proyecto aurífero ese monto se incrementaría en unos $ 7 millones adicionales por pago de impuestos y regalías.

Entre enero y marzo de este año, la compañía destinó un promedio mensual de $ 2,4 millones para nuevas compras. Sin embargo, en abril ese monto se redujo a $ 1,2 millones, casi la mitad. “Y en mayo han bajado aún más”, dice Monash.

El ejecutivo cuenta que muchos negocios y empresas locales que dan servicios de alimentación, transporte, hospedaje, entre otros, registran bajas en sus ventas y eso afecta al empleo.

La cadena de afectación sigue hasta la recaudación tributaria nacional e incluso afecta a los recursos de fondo común para la Amazonía.

No obstante, para el largo plazo se calcula que durante los 14 años de vida de la mina, el Estado percibirá unos $ 1.000 millones en impuestos, regalías y otras contribuciones por este proyecto.

La mano de obra en FDN también se ha reducido, pero la empresa aclara que se debe al cambio de fase de construcción de la planta a su producción.

Desde 2017 hasta diciembre de 2019, Lundin Gold pagó más de $ 22 millones en sueldos y beneficios en personal empleado directamente de la provincia. Hasta el 31 de diciembre de 2019 trabajaron en el proyecto 2.573 personas, entre personal directo y contratista (48% perteneciente a Zamora Chinchipe); y al 31 mayo de 2020 laboraron 1.830 trabajadores (51% de la provincia).

Según Fruta del Norte hasta el 9 de junio están empleadas 1.306 personas. De ellas, 10% labora en teletrabajo; 68% está en suspensión temporal remunerada; y el 16% ya se encuentra en el campamento. Poco a poco, el resto del personal se reintegra siguiendo el estricto protocolo de seguridad.

Por ejemplo, para ingresar al campamento, los trabajadores deben estar en cuarentena durante siete días y luego pasan por una prueba PCR.

Adicionalmente, el proceso para reactivar la planta es complejo, por lo que todavía no hay una fecha prevista. Primero realizarán pruebas con agua, luego con roca y finalmente arrancarán con el material minero.