Si bien todavía no existe una cura para el covid-19 en el mundo, el primer día de mayo, la Agencia para la Administración de Medicamentos de Estados Unidos (FDA) emitió una “autorización de uso urgente” del antiviral remdesivir para el tratamiento de casos graves de coronavirus. Y el 25 de junio, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) dio a la Comisión Europea una “autorización condicional”.

Ayer, domingo 26 de julio del 2020, el viceministro de Salud, Xavier Solórzano, dijo en una entrevista con Teleamazonas que el país envió a un fabricante estadounidense una carta de solicitud de 20 000 dosis de remdesivir, a través de la Embajada de Ecuador en Washington, con Ivonne Baki a la cabeza de la negociación.

Medio impreso de Ecuador conversó con el experto en farmacología de la Universidad San Francisco de Quito, Enrique Terán, sobre las posibilidades de que el fármaco llegue al país, además de su efecto sobre los pacientes con covid-19.

El especialista explicó que el fármaco es un antiviral y, por lo tanto, actúa evitando que el virus pueda multiplicarse aceleradamente dentro del organismo de un paciente diagnosticado con la nueva cepa del coronavirus (enlentece la velocidad de multiplicación viral).

Por eso -explicó- es potencialmente útil en estadios de enfermedad moderada a severa. «Mientras más temprano se utilice, mejores deberían ser los resultados». Esto significa -dice Terán- que evita que la enfermedad pase súbitamente a una fase inflamatoria, que es la que produce la muerte del paciente.

«La esperanza es que ayude a reducir la mortalidad, pero no está comprobado». Estudios evidencian que el remdesivir produce reducción en el tiempo de estancia hospitalaria y, particularmente, en pacientes con enfermedad avanzada, señaló Terán, y agregó que esos estudios aún deben validarse, ya que la reducción es de apenas cuatro días. «No existen estudios suficientes para demostrar que sea eficaz en reducir la mortalidad».

Aunque se asuma que los estudios futuros tengan buenos resultados, el experto señala que Ecuador tendría limitaciones para acceder al médicamento, ya que Gilead, el laboratorio que desarrolló la molécula años atrás, es estadounidense y el presidente de ese país, Donald Trump, dijo que se que se encargará de adquirir al menos el 90% de la producción del laboratorio para población norteamericana.

El laboratorio desarrolló el fármaco cuando se dio la pandemia por el ébola. «Desafortunadamente el virus muta demasiado rápido y el tratamiento no fue lo suficientemente eficaz», dijo Terán. Ahora los resultados preliminares indican que el fármaco puede ser útil en casos de enfermedad por SARS-CoV-2.

Terán comentó que el Gilead ha manifestado que para tratar de asegurar el abastecimiento para otros países va a autorizar la producción en otros sitios del mundo, que cumplan con condiciones adecuadas.

«A nosotros nos interesan dos sitios: la India, en donde se está firmando con el laboratorio Cipla, para que produzcan para el resto del mundo. Y se hablaba de una segunda planta de producción en Costa Rica para el mercado latinoamericano».

Sin embargo, el especialista señaló que la producción en la India también está muy peleada, ya que todos los países que saben que Estados Unidos no les va a abastecer están apuntando hacia allá. Frente al anuncio del viceministro Solórzano de que Ecuador está haciendo gestiones directamente con el país norteamericano, Terán dijo que «no sé qué tan eficaz pueda ser.

Es poco probable que hagan una excepción y manden el médicamento para Ecuador». El experto en farmacología además dijo que el producto no tiene registro sanitario en el país, por lo tanto no se puede vender aquí.

Esto -dice- significaría que la compra del Ministerio de Salud sería directa por excepción sanitaria y la distribución deberá ser muy focalizada.

¿En cuánto tiempo se podría acceder al fármaco?

Estados Unidos -señaló Terán- todavía está en proceso de manufactura para hacer comercial al producto, tampoco se vende, ya que estaba usándose como droga de investigación.

«Ahora que se aprobó deberán hacer una inversión vendible y eso puede llevar algunas semanas, quizá meses, según el abastecimiento que tengan para poder producir».

Terán asume que en Ecuador se planea usar remdesivir solo para los pacientes que se encuentran en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y en pacientes con síntomas severos.

El tratamiento para cada paciente -explica- consistiría en alrededor de seis frascos. Al haber solicitado 20 000 dosis -explica el experto- serían para cerca de 3 000 pacientes, «lo cual no sé qué tan practico sea».

El costo del tratamiento completo en Estados Unidos sería de alrededor de USD 2 500 por paciente. Y en Europa, entre 3 000 y 4 000 euros, según la logística de transporte.

En Ecuador -dijo Terán- el problema es la baja cantidad de unidades y el requisito de transporte del fármaco, por lo que el valor del tratamiento con remdesivir aún es incierto.

«Parte de la estrategia del laboratorio norteamericano de trabajar con la India es que este país fabrique el producto de más bajo costo para países con menos recursos».