A Indurama se le hizo insostenible la crisis, dada la reducción sustancial de las ventas debido al coronavirus.“Indurama ha realizado un enorme esfuerzo para mantener el empleo aún a costa de resultados y pagos, cuidando a las personas acorde a la cultura y filosofía de la empresa”, dijo la compañía en un comunicado.

Sin embargo la situación se le “volvió insostenible” en el tiempo y después de un “saldo en contra” de un 95 % menos de producción e ingresos, ha sido necesario realizar un recorte de personal y reducir su tamaño”.

Despidos por fuerza mayor, una salida de riesgo para las empresas Son 630 los colaboradores que han sido desvinculados de la compañía, bajo la figura de despido intempestivo, pues así pueden recibir el mayor beneficio económico, según indica la carta de Horst Moeller Amador, gerente general.

“El futuro es incierto para todos, pero tenemos la esperanza de recuperarnos y poder desarrollar nuevos proyectos que requieran el talento y el compromiso de los colaboradores que hoy se desvinculan de la empresa”.

Aunque Indurama espera superar este duro momento con “esfuerzo y sacrificio”.