El Gobierno de Ecuador anunció la renegociación de los pasivos pendientes de deuda externa. Hace pocos minutos, en una rueda de prensa virtual, el ministro de Finanzas, Richard Martínez, anunció que el Ecuador honrará los $ 324 millones que debía pagar hasta mañana a los mercados internacionales, por un saldo de los bonos 2020, emitidos por el Gobierno anterior. Pero por otro lado, dijo que demorará el pago de intereses de los bonos 2022 y 2030, que vencían este 27 de marzo y que ascendían a $ 216 millones aproximadamente.

La decisión, explicó la autoridad económica, representa un alivio para el país en cuanto a los pagos que debe hacer de manera inmediata, pero a la vez, garantiza seguir teniendo acceso a financiamiento.

“Ecuador necesita mantener fuentes de recursos para alimentar el presupuesto para atender la emergencia sanitaria”.

En este sentido explicó que con este alivio de los $ 216 millones, se podrá entregar de manera inmediata recursos para atender la emergencia, por ejemplo se hará un pago de $ 50 millones para los diversos proveedores de salud mañana mismo.

Sin embargo con la estrategia de pagar los bonos 2020, en cambio el Ecuador asegura el arribo de recursos por $ 2000 millones, que de no proceder así, de una manera ordenada, estarían en riesgo.

¿De dónde vendrían los $ 2000 millones mencionados por el ministro? El ministro Martínez dio una noticia importante en este campo.

Entre la segunda y tercera semana de abril llegará un financiamiento rápido de $ 500 millones por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI); además llegarían otros $ 500 millones por parte de organismos multilaterales como el BID, CAF y Banco Mundial.

Adicionalmente se podrían obtener 1000 millones para garantizar financiamiento bilateral, que sería especialmente con China.

El anuncio de Martínez llegó en medio del pedido de la Asamblea Nacional de que el Gobierno destine todos los recursos efectivos disponibles para la emergencia sanitaria por el coronavirus. Dentro de las opciones que había dado la Asamblea, estaba la suspensión temporal del pago de deuda externa.